BOLIVIA: a la izquierda, ¡No basta ganar elecciones!

Posted by Tomás Vivanco | | Posted on 17:07




Por: Ivan Pinheiro (*)

Para Tribuna Popular TP.- Evo Morales fue consagrado en medio a su mandato, en referéndum convocado por él mismo, con 67% de los votos, o sea, 14% más de cuando fue elegido Presidente en 2005 (53%).
Hasta en la Media Luna, donde brota el separatismo, Evo dividió al electorado: ganó en Pando, empató en Tarija y perdió por poco en Beni y Santa Cruz de la Sierra. Del total de los nueve Departamentos (Estados) de Bolivia, ganó en siete. Aún en los dos en que perdió, tuvo más votos que en 2005. En La Paz que, junto con El Alto, tiene un tercio del electorado nacional, Evo Morales tuvo 83% de los votos.
Dos prefectos (gobernadores) de Departamento tuvieron sus mandatos revocados (La Paz y Cochabamba), ambos de la derecha. Los dos únicos prefectos del MAS (partido de Evo) fueron confirmados (Oruro y Potosí). Por otro lado, fueron también confirmados los cuatro prefectos de derecha de la ³Media Luna² (Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija), que implantan el ³autonomismo², eufemismo para disfrazar el movimiento separatista, dirigido y financiado por el imperialismo.
El noveno Departamento (Chuquisaca, cuya capital es Sucre) sólo votó con relación al mandato presidencial, pues la Prefecta (oposición moderada) había asumido el cargo poco antes del referéndum del 10 de agosto, en función del alejamiento del titular. Aún con la insatisfacció n en Sucre, que se reivindica capital del país, Morales ganó en Chuquisaca con 54%.
El resultado del referéndum es más una prueba de la manipulación de la prensa burguesa mundial. ¿Quién imaginaría que el Presidente boliviano tendría más de dos tercios de confianza popular? ¿Que en Santa Cruz (que hegemoniza el separatismo) , Evo tendría 44% de votos favorables? ¿Se acuerdan del inconstitucional ³referéndum autonómico² (no reconocido por el órgano electoral nacional de Bolivia), en que el prefecto de allá anunció 80% de votos por la autonomía, en un proceso de votación y apuración que no contó con fiscalización del lado contrario ni con observadores internacionales?
La manipulación fue escandalosa como siempre. La impresión era de que el Presidente estaba aislado, exprimido entre la izquierda y la derecha. De hecho, la derecha se aprovechó bien del error táctico de la histórica, unitaria y combativa COB (Central Obrera Boliviana), que forzó una huelga justa por una reivindicació n justa, sólo que en la hora errada (a vísperas del referéndum), abriendo espacio para que sectores sectarios minoritarios recurrieran a formas de lucha inadecuadas para la ocasión (destrucción de puentes con dinamita, para bloqueo de la carretera que cruza el país). Consiguieron dos cadáveres para agitar ³Fuera Evo asesino², con amplia cobertura de la prensa burguesa.
Por increíble que parezca, esos sectores, supuestamente ultra-izquierdistas , predicaban el ³voto castigo² a Evo, bajo la bandera ³Ni Evo ni la oligarquía². Oportunistas, ¡votaron para revocar el mandato del Presidente, para presentarse como alternativa en una nueva elección!
Las oligarquías hicieron un show mediático en torno a la ³huelga de hambre cívica² en la Media Luna, en que saludables jóvenes pequeño-burgueses se acostaban teatralmente en carpas durante el día - asistiendo las Olimpíadas en la televisión ­ descansando de la farra de la madrugada, en que se alimentaban, bebían, enamoraban y se divertían.
La Unión Juvenil Cruceñista (de Santa Cruz), vanguardia violenta de la derecha racista y separatista, no permitió que Evo y Álvaro García Linera (Vicepresidente) hicieran campaña personalmente en la Media Luna, bloqueando carreteras y pistas de aeropuertos. Todas esas acciones, divulgadas como manifestaciones populares, fueron promovidas por los mismos jóvenes fascistas cruceños, financiados por la embajada norteamericana, ayuntamientos locales y mesadas de papás y abuelos. Profesionales, se mueven por toda la Media Luna. No fue sin ton ni son que los ilegales ³referéndums autonómicos² promovidos en la región se dieron en días diferentes, para que esos provocadores pudieran estar en todos, agrediendo e intimidando a la población proletaria, especialmente a la indígena, para no votar.
La revocación del mandato de los dos prefectos de derecha, en departamentos importantes (La Paz y Cochabamba), donde Evo venció aplastadoramente, será una ganancia para el gobierno, que en breve deberá elegir sus candidatos a la elección complementaria. Como fue elegido Presidente, en 2005, más por los pueblos originarios y movimientos sociales de que por estructura partidaria, hasta ahora Morales sólo tenía dos prefectos aliados (Potosí y Oruro).
Con la victoria en el referéndum de 10 de agosto, se desmontó un probable golpe de la derecha que estaba en curso y que podría haber sido retomado inmediatamente después del anuncio de los primeros resultados, si fuesen negativos para el gobierno. El Presidente salió fortalecido. Mejoró su posicionamiento para enfrentar el imperialismo y la oligarquía. Se desmoralizó la manipulación de la prensa burguesa que lo venía caracterizando cómo aislado, física y políticamente, exprimido entre la izquierda y la derecha. A partir de ahora, el Presidente habla más fuerte.
Pero, en la lucha de clases, no hay espacio para ilusiones. La derecha mantuvo sus ciudadelas en la Media Luna, lo que no retira el separatismo del orden del día. La confirmación de sus prefectos ­ aunque con votación bien debajo de la esperada por ellos ­ permite la difusión de una versión del resultado, con un discurso de que hubo un empate. No dejan de tener alguna base para eso. Finalmente, la Media Luna oriental, de mayoría blanca, donde están la pecuaria y los hidrocarburos (petróleo y gas), representa 45% del PIB boliviano y más de un tercio del territorio y de la población del país.
Manipulando el resultado de las urnas, la oligarquía medialunense se radicaliza después del referéndum. Convoca lockout, con nombre de ³huelga cívica². En Santa Cruz, aplican los ³estatutos autonómicos², inspirados en la Constitución de Kosovo, enclave que se tornó país, artificialmente creado bajo el mando del actual embajador norteamericano en Bolivia. Al margen de la Constitución Federal, legislan sobre elecciones, organización de poderes, economía (incluyendo exportación y tributos), creación de instituciones locales (hasta policía propia); osan nombrar unilateralmente autoridades para las reparticiones federales en el Departamento.
El Presidente tiene ahora más aliento y peso político para enfrentar en mejores condiciones los temas coyunturales, como la Ley de Pensiones, el IDH (Impuesto Directo sobre Hidrocarburos) , la nueva Constitución, el separatismo, el tema de la capital del país. Tiene el derecho y el deber de desplazarse para cualquier parte del país, enfrentando, con la seguridad necesaria, las agresiones y obstrucciones que la derecha continuará practicando. Tiene más legitimidad y autoridad hasta para negociar con los Departamentos, lo que no sea cuestión de principio, a partir de una posición más fuerte.
La agenda boliviana los próximos meses va a ser marcada por dos temas que se sobreponen: las autonomías departamentales y el referéndum sobre la nueva Constitución, ya redactada y aprobada por la Asamblea Constituyente específica hace un año. La derecha hará de todo para evitar este referéndum, pues la nueva Constitución viene para consolidar y avanzar cambios progresistas.
La continuidad y el avance del actual proceso de cambios ­ bien definido como una revolución democrática y cultural ­ y la posibilidad de él venir a asumir un carácter socialista van a depender principalmente de la correlación de fuerzas, del nivel de conciencia, organización y movilización de las masas populares, sobre todo de la unidad obrero-campesina. Pero va a depender también de la voluntad política de Evo Morales, de su gobierno y de su partido (MAS), o sea, va a depender de lo que el dirigente del Partido Comunista Boliviano (sigla homónima a nuestro PCB), Marcos Domich, llama de ³golpe de poder², o sea, de la determinación del gobierno de no conciliar más con la violencia de los grupos derechistas y con el separatismo, de retomar el ejercicio del gobierno, de avanzar en medidas para mitigar las injusticias sociales, asegurando tierra a los campesinos y derechos a los trabajadores. Y, sobre todo, de convocar inmediatamente al referéndum popular para la aprobación de la nueva Constitución. El momento es este: la tendencia es de nueva victoria, por amplia mayoría.
Por lo que sentí personalmente en Bolivia, eso es lo que las masas populares esperan de Evo Morales: un gobierno para llamarlo de suyo. Si el Presidente concilia, quedará sin respaldo alguno, ni de los oprimidos ni de los opresores. O renuncia o cae, como un castillo de cartas. Y si opta por avanzar, como se espera, no nos engañemos. La radicalizació n va a aumentar hasta una inevitable ruptura violenta, en que ­ más que la correlación de fuerzas en el terreno estrictamente militar - los obreros, campesinos y trabajadores en general pueden hacer la diferencia.
En la Bolivia de hoy, no hay espacio para la conciliación de clase.



(*) Ivan Pinheiro, Secretario General del Partido Comunista Brasileño (PCB), estuvo en La Paz y Santa Cruz, antes, durante y después del 10 de agosto.



Traducción: Franz Mariscal