Votar en Santiago, entre ricos y pobres

Posted by Tomás Vivanco | | Posted on 2:22

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clarin.com

UNA RECORRIDA POR BARRIOS DE LA CAPITAL


A las 9 y media de la mañana, vestida de rojo y negro, Michelle Bachelet votó en el colegio Verbo Divino, en Las Condes, la exclusiva zona donde tiene su casa. Llegó de la mano de su mamá, Angela Jeria, que las últimas semanas hizo campaña por Frei, aportando su presencia en innumerables actos. La presidenta votó temprano, abrumada por una ola de aplausos, grititos de apoyo y apretones de manos. A la hora del mensaje, vaticinó el ballotage. "Todos sabemos que va a haber segunda vuelta", dijo.


Santiago ayer se había convertido en un crucigrama de atascos y regulares mareas humanas allí donde se localizaban los centros de votación. En Vitacura, el Liceo Francés era un verdadero festival de ropa fina, bijou de oro y peinados de peluquería. Sólo mujeres votaban allí. Afuera, maridos e hijos esperaban en sus autazos. La democracia tiene estas cosas: gente que no tiene idea de lo que es esperar para ser atendido o hacer una cola para cumplir con un trámite, en días de elección se ve obligada a hacerlo. Son momentos detenidos en el tiempo, en los que uno queda sometido al impiadoso escrutinio del ocasional compañero de espera, que muchas veces relojea sin pudor. Parapetada tras sus enormes anteojos Armani, una mujer de unos 50 años y pómulos de quirófano hablaba con una periodista de TV de las virtudes de la democracia. Parecía sentirse inmortal la rubia bronceada, sólo porque la registraba una cámara.

En otra punta de Santiago, en la estación de metro Dorsal, Sergio -panza prominente, boca huérfana de varios dientes- justificaba su voto por Piñera. "Como chileno estoy orgulloso de que él esté entre las 70 personas más ricas del mundo". Un halo de pensamiento mágico parecía envolver a Sergio cuando criticaba al sistema de salud público de la Concertación ("Hace tres años que espero para operarme de dos hernias") y aseguraba que Piñera va a terminar con su sufrimiento. A pocas cuadras, por la amplia y algo pelada avenida Einstein, pasaban grupos de mujeres tomadas del brazo. Venían de votar de la escuela Santa Teresa de Avila. "Yo voté por el señor Frei", respondió María Luisa -batón verde y marrón, monedero en mano-. "Iba a votar por Marco, hasta ayer nomás iba a hacerlo, pero bueno, me lo pensé mejor". Con un pañuelito blanco se secaba la frente. Su nieta Jimena, de 19 -pantalón capri, remera adherente e infaltable MP4-, la apuraba para irse. Es una de los miles de jóvenes de este país de padrón envejecido que no se inscribió para votar.


Un año más sin el tirano...

Posted by Tomás Vivanco | | Posted on 18:33

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Hace exactamente 3 años, un día domingo como cualquier otro, echado en el sillón de mi mamá viendo tele. En eso el Bamby, que en paz descanse, se rascaba efusivamente hasta que para y comienza a aullar. Ahí es cuando mi hermana baja por las escaleras, palida.
"Murío Pinochet", creo que murmulla.

Yo solo atine a reírme, pensando que era broma. Cambio la tele, inclusive en CNN aparece que se murió el decrepito viejo. Por un momento todo se paraliza. Por mi mente se cruzan imágenes, cuando el viejo asesino cae preso en Inglaterra visitando a su patas negras ( Tatcher), cuando vuelve y el desgraciado se para, hasta hoy creo que quería hacer un "pato yañez". O cuando asume de senador vitalicio y Seguel prácticamente corrió a besuquearle la mano, y tantos etcéteras...

Me paro, me pongo las tillas, y corro a la esquina mas cercana. Nada ni nadie en la calle, silencio. Viene una micro, de esas amarillas que ya no están. Extasiado el chófer me grita "suba compañero". Subo, gritamos, toca su bocina, comienza la alegría.
El compañero chofer me deja cerca de plaza italia, debe seguir su recorrido, ya no importa que sea el mismo que no me paraba cuando andaba de pigüino, que no me diera boletos, que me dijera chuchetas. Era un compañero y eso lo enaltecía.
Plaza Italia. Por un momento pienso que Chile gano el mundial, pero no, es algo mayor, murió el que pinto de gris la vida de nuestros papis, mamis y abuelitos. El que destrozo sueños y espaldas. El que nos tiro por el abismo.

Saltos, fiesta, copete. Parece que se hace realidad la campaña del NO, no la viví en directo aunque la escuche completa en el vientre de mi mamá. La alegría llego. El copete abunda, igual que los abrazos. En cada abrazo puedo adivinar en los brillos de los ojos que el hombre nuevo, el hombre socialista dormía plácidamente en un rincón del alma de todos los presentes. Con cada salto estamos mas seguros de asaltar el cielo.

Cuando paro de tomar, saltar, abrazar y de creer que estamos a un paso de un nuevo Chile, me siento mal, pero no como si me sintiera a punto de güitriar. No, me siento mal del alma. Comprendo que se fue sin pagar, la traición le salio gratis. Justo en el día de los derechos humanos el más sanguinario represor de las dictaduras tercermundistas de América se fue haciéndose pasar por loco para no enfrentar a la "justicia".

Lunes, en mi casa. Por la tele muestran como se ponen de acuerdo que hacer con el fiambre, dicen que era el cumpleaños de la vieja Lucia (wuaja!).
Finalmente deciden quemarlo o cremarlo, creo. Antes, eso sí lo iban a mostrar. Funeral de Estado querían los barsas. El nieto del último gran general de Chile le escupe a Pinochet en la cara, lastima que estaba muerto con un vidrio de por medio. Unos obreros al frente de la escuela conocen la furia del fascismo representado por una gorda multiteñida, debe ser una raza completa de Pattys Maldonados, que se la va hacer.

Cuando el viejo culiao ya estaba frío se lo llevan en helicoptero, por extraño que paresca los conscriptos encargados de la maniobra creen que llevan televisores. Al llegar cerca del mar le ponen un riel y lo lanzan al mar.



Homenaje a Salvador Allende.

Posted by Tomás Vivanco | Posted in | Posted on 1:45

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Ho Chi Minh, un símbolo de la lucha contra el imperialismo

Posted by Tomás Vivanco | | Posted on 2:24

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40º Aniversario de la muerte de Ho Chi Minh

Mundo Obrero


Ayer 2 de septiembre hizo 40 años que murió Ho Chi Minh, considerado una de las principales figuras de la lucha contra el imperialismo y por la liberación de los pueblos.

El revolucionario vietnamita, junto a su pueblo, se convirtieron en un símbolo de la lucha contra el colonialismo y explotación por parte de las potencias capitalistas internacionales del denominado Tercer Mundo. Su nombre destaca entre los grandes referentes mundiales de la izquierda comunista, mucho más allá de los límites de su país.

El triunfo vietnamita contra Estados Unidos demostró que era posible derrotar al imperialismo pese a la enorme disparidad de recursos. En el mundo entero grandes contingentes populares se movilizaron en solidaridad con la revolución vietnamita y la figura de Ho Chi Minh alcanzó un merecido prestigio mundial.

El ejército popular organizado por Ho Chi Minh derrotó a tres de las potencias imperialistas más poderosas del momento: Francia, Japón y Estados Unidos. Estos no escatimaron medios de destrucción masiva y masacraron al pueblo vietnamita.

Ho Chi Minh venció a quienes trataron de oprimir y explotar al pueblo, incluso a Estados Unidos, que dominaba el mundo y que trataba de imponer el capitalismo.

Nació el 19 de mayo de 1890 en Annam, en el norte del actual Vietnam, que en aquel tiempo llevaba ya 30 años bajo la ocupación colonial francesa, cuyos abusos imperialistas presenció desde su más tierna infancia.

Hijo de un médico naturalista, estudió en Saigón. Después de la humillación de su familia y la destitución de su padre como funcionario, decidió emigrar por las duras condiciones sociales del país y por la opresión de la potencia colonial sobre ellos.

En 1912, tras un largo y complicado viaje recaló en Londres, donde trabajo por un escaso salario durante tres años, como mozo de hotel y retocador de fotografías, lo que hizo que sus convicciones izquierdistas se afianzaran.

En París toma contacto con los incipientes movimientos anti colonialistas y se afilia al Partido Socialista Francés, en cuyo congreso de Tours votó con la mayoría internacionalista que decidió adherirse a la III Internacional.

También comienza a destacar como activista, participando en la fundación de la Sección Francesa de la Internacional Comunista, luego rebautizada como Partido Comunista Francés (PCF).

Empieza a trabajar como redactor de L'Humanité y después fundó el periódico El Paria, donde escribirían los dirigentes revolucionarios de los países coloniales. En este contexto conoció a importantes personalidades del marxismo y del movimiento obrero internacional.

Aquí comienza una etapa fundamental en su vida, con una enorme producción intelectual, incluida su faceta como poeta. En sus artículos y escritos se visualiza su enorme compromiso de la lucha contra el imperialismo y en contra de la opresión de los pueblos dominados por el colonialismo.

En la conferencia de Versalles destaca por sus intervenciones en contra de la opresión y en pro de la igualdad de derechos para la colonia de Indochina.

De París se trasladó a Moscú, donde formó parte de la Internacional, y luego a China, para cooperar con el Partido Comunista Chino, terminando de completar allí su formación política y militar.

El 1927 escapó de China después de los sucesos contra revolucionarios que se producen en aquel país, pasando a la clandestinidad, desde la que organiza huelgas y levantamientos armados en Siam (actual Tailandia), Birmania y China.

Fundó el Partido Comunista de Vietnam en 1930, pero luego fue detenido otra vez más. Después sucedió un cambio de dominación inesperado pues Indochina que era de dominio francés pasó a ser japonés por una invasión de estos ese mismo año.

En 1940 fue liberado y regresó a su país, creando el Frente para la Liberación de Vietnam (Viet Minh) que lucharía durante cinco años contra la ocupación japonesa hasta la expulsión de estos de Vietnam.

Los nacionalistas chinos ocuparon el norte del país mientras las tropas inglesas entraron por el sur. También los franceses querían recuperar sus dominios coloniales y volvieron a ocupar el país mientras guerrilleros vietnamitas rechazaban a los chinos en el norte y liberaban aquella zona.

El Vietminh declaró la independencia el 2 de septiembre de 1945, fundándose la República Democrática de Vietnam, pero los planes imperialistas para la región no contemplaban la independencia sino un nuevo reparto de la zona entre las potencias capitalistas. El 24 de noviembre de 1946 los franceses bombardean Haiphng matando miles de civiles. El pueblo reaccionó el 19 de diciembre con una insurrección general.

El ejército francés es derrotado y Ho Chi Minh es proclamado primer presidente de la República Democrática de Vietnam. Pero Vietnam del Sur, bajo la conducción de Ngo Dinh Diem, se niega a convocar elecciones con el apoyo de Estados Unidos, ante la previsible victoria electoral de Ho Chi Minh

El general Eisenhower creía que un 80% de vietnamitas habrían votado por Ho Chi Minh, por lo que el departamento de estado norteamericano decide facilitar apoyo militar al sur para contener el comunismo y mantener su influencia en la zona.

A la guerra contra Francia sucedió la guerra contra Estados Unidos. Ho Chi Minh impulsó y ordenó el apoyo a las guerrillas, formando el Frente Nacional de Liberación (FNL), y el Viet Cong, nombre que recibía su guerrilla de liberación.

Murieron más de 5 millones de vietnamitas y 3 millones padecieron los efectos del agente naranja, una potente arma química. Durante la guerra se lanzaron más de 7 millones de toneladas de bombas y 100 mil de sustancias químicas tóxicas. O sea, más bombas que las arrojadas durante la Segunda Guerra Mundial.

Ho Chi Minh murió el 2 de septiembre de 1969, en su modesta casa de Hanoi a la edad de 79 años, de un paro cardíaco.

Murió sin ver culminada la obra de una vida dedicada a la revolución. Para los vietnamitas él venció a Estados Unidos, y cuentan que tanques victoriosos llevaban una pancarta que decía: Tú siempre marchas con nosotros, Tío Ho.



Guerra en Irak

Posted by Tomás Vivanco | | Posted on 17:06

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a quien le conviene más mantener esta guerra sabgrienta, las compañias petroleras ya tienen el control de todos los pozos. Obama es "verde", no le preocuapa tanto el petroleo...
Quizas los que venden armas....

Hace 40 años un par de imbéciles pisotearon la luna

Posted by Tomás Vivanco | | Posted on 16:57

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Un día en el rincón del arte nuevo en Madrid escuchando al genial cantautor chileno León Canales interpretar con su guitarra el poema El Perezoso de Pablo Neruda comprendí hasta que punto puede llegar la estupidez de nuestra civilización occidental. Este poema escrito en 1957 luego del lanzamiento del Spunik por la Unión Soviética nos alerta sobre la locura de la carrera espacial y sus diabólicas consecuencias. 
Continuarán viajando cosas
de metal entre las estrellas,
subirán hombres extenuados,
violentarán al suave luna
y allí fundarán sus farmacias.

En este tiempo de uva llena
el vino comienza su vida
entre el mar y las cordilleras.
en Chile bailan las cerezas,
cantan las muchachas oscuras
y en las guitarras brilla el agua.

El sol toca todas las puertas
y hace milagros con el trigo.
El primer vino es rosado,
es dulce como un niño tierno,
el segundo vino es robusto
como la voz de una marinero.
el tercer vino es topacio,
una amapola y un incendio.

Mi casa tiene mar y tierra,
mi mujer tiene grandes ojos
color de avellana silvestre.
Cuando viene la noche el mar
se viste de blanco y de verde
y luego la luna en la espuma
sueña como novia marina.

No quiero cambiar de planeta.

Magistral poema que nos deja una moraleja aleccionadora: « no quiero cambiar de planeta » porque al parecer la tierra como tantas otras cosas es un objeto desechable y tiene fecha de caducidad. En cualquier momento hay que evacuarla y ya se están buscando otros mundos que alberguen a nuestra decadente civilización.
A nadie debe sorprender tan demenciales proyectos pues la destrucción que ha sufrido nuestro planeta en el último siglo ha sido devastadora. El capitalismo se ha ensañado sin compasión explotando los recursos naturales e imponiendo un sistema depredador que lo condena a muerte .
Sin lugar a dudas en el campeonato mundial de estupideces el primer puesto lo ocupa la llegada del hombre blanco a la luna.
¿Cómo se pueden vanagloriar de tamaña profanación ? Desde luego que el espíritu imperialista prevalece por encima de la razón, la ética o la moral. Y nosotros tan mansos y sumisos les aplaudimos sus travesuras y los consideramos nuestros héroes y supermanes. No hay más que observar como el mundo entero idiotizado por la propaganda que escupe la prensa, radio y televisión celebra el cuarenta aniversario de la llegada de esas tres ratitas a la luna.
Como si fuera poco los astrónomos, es decir, los gamonales galácticos ya han acotado el territorio estelar a su antojo autoproclamádose los descubridores de los planetas, satélites, estrellas, galaxias y constelaciones a las que han bautizado a su capricho. Incluso hasta los han registrado con títulos de propiedad y todo. Aunque parezca ciencia ficción se ha privatizado el cosmos trazadose sus fronteras igual que se hizo en el reparto del continente africano realizado en 1885 en el congreso de Berlín.
 A partir de los años sesentas la carrera espacial enfrentó a Estados Unidos y la Unión Soviética en una feroz competencia para ver quien era el primero en conquistar el espacio interestelar... Por supuesto las dos superpotencias en plena guerra fría se jugaban el honor y el prestigio. Que si los Spuniks, o los Apolos, que si los Saturnos o Soyuz. En una verdadera carrera contrareloj pugnaban por erigirse los vencedores pues el orgullo patrio estaba en juego y nadie iba a dar el brazo a torcer. Se lanzaron un sin fin de cohetes experimentales no tripulados y otros tripulados por perros,canarios gatos, monos hasta que por fin en el año 1961Yuri Gagarin, un simio ruso mujeriego y amante del vodka, logró orbitar nuestro planeta a bordo del Vostok 1 « Por aquí no veo a Dios » fue la celebre frase que pronunció el cosmonauta cuando llegó al espacio. Desde luego que no lo veía porque él se había convertido en Dios.
Los americanos tenía que superar el listón, realmente fueron humillados y necesitaban cobrarse la revancha. Ante el tremendo reto y con las espadas en alto el presidente Kennedy prometió que antes de terminar esa década los EE UU enviarían una misión tripulada a la luna. Se gastaron millonadas y millonadas de dólares en planificar tal odisea, se dilapidó una cifra inimaginable con la cual bien se hubiera pagado el presupuesto de educación y sanidad de todos los países del tercer mundo durante cinco años. Cuentan las leyendas que el viajar a nuestro satélite situado a 400.000 kilometros de distancia era uno de los sueños que obsesionaba al ser humano desde la época de las cavernas y ahora una raza superior elegida por Dios lo iba a hacer realidad.
El día 20 de julio de 1969, Neil Armstrong y Collins alunizaban en el módulo Eagle mientras Aldring se quedaba a bordo del Apolo 11 monitoreando el desembarco en el « mar de la tranquilidad ». Armstrong a las 2 :56 hora internacional fue el primero en consumar la violación « un gran paso para la humanidad » sentenció radiante el filibustero(no sabemos a que humanidad se refería pues las tres cuartas partes de los habitantes del planeta cojean que da miedo) antes de pisotear la superficie lunar con sus sucias y malolientes pezuñas. Al cabo de unos minutos le siguió su compinche Collins que cual potro desbocado dejó tras de si una estela de bilis y diarrea. Como no podía faltar en estas parodias yanquis las dos estarlettes clavaron una banderita con las barras y estrellas y bailaron al ritmo del US anthem para festejar tan magno acontecimiento. Por último colocaron una placa cuyo texto reza: « vinimos en son de paz en nombre de toda la humanidad »¡vaya cabrones ! ¡ja, ja, ja en son de paz el Séptimo de Caballería que ha sembrado de muerte y teñido de sangre los rincones más recónditos de la tierra !
 Pero lo más inquietante del caso es que algunos investigadores de reconocido prestigio aseveran que todo lo que vimos ese día a través de televisión no fue más que un producto hoollywoodiano,o sea, un montaje supervisado por el creador de 2001 la Odisea en el Espacio Mr. Stanley Kubrick
Los piratas cósmicos sin remordimiento alguno mancillaron nuestra adorable y virginal luna, la luna de los enamorados y los poetas ultrajada de esos monstruos sifilíticos y escleróticos. ¡qué asco ! La prensa mundial alabó la epopeya con titulares tales como: « ha sido la más grande hazaña después del descubrimiento de América » «la historia se dividirá en antes y después del alunizaje » « dos hombres caminan en la luna » No sé que gracia tiene caminar sobre una arenal estéril a una temperatura de 110 grados centigrados rodeados de cráteres y meteoritos. Una aventura exótica digna de las páginas de National Geographic o de la serie Star Trek ¿quizás ? . ¿Hicieron algún aporte importante al bienestar de la humanidad ? ¿ tal vez descubrieron el secreto para erradicar el hambre del planeta o para luchar contra las injusticias que padecen millones de seres que no tienen agua, ni un techo donde guarecerse y mueren como moscas por culpa de las plagas y enfermedades?
Si supieran los pobres de la tierra acostumbrados a sobrevivir con un dolar diario que estos sinverguenzas tras décadas de investigación y gastos faraónicos simplemente se fueron de safari a nuestro satélite tan sólo para traernos de souvenir un montón de piedras y arena.
Dicen que todos esos experimentos contribuirían al desarrollo de la ciencia.y la tecnología. Algunos argumentarán que gracias a los científicos de la Nasa hoy gozamos de avances tecnológicos tales como computadores, teléfonos móviles, televisón vía satélite y otros artilugios. Pero lo cierto es que las mayores investigaciones se han concentrado en perfeccionar la industria armamentística y sus infernales métodos de destrucción y muerte.
 Debemos reconocer que nuestro planeta se encuentra en uno de los momentos mas críticos de toda su existencia: las especies se extinguen, las selvas desaparecen arrasadas por los incendios y las fauces de las motosierras, los ríos no son más que desagües pestilentes, la atmósfera terrestre es irrespirable y el cambio climático irreversible. La tierra , el único sitio donde a ciencia cierta existe vida en el universo se está trasformando en un erial, en un inmundo chiquero. Nuestro planeta azul ya no es azul pues los océanos va tomando ese tono marrón viscoso que da esa mezcla de mierda y basura.
Mientras esos tres babosos boy scouts de excursión por el espacio, jugando a los exploradores y masturbándose mutuamente en el Apolo en un vano intento por calmar sus instintos básicos. Que más se puede esperar de unos caraduras herederos de Colón,Cortés, Pizarro, Morgan, Drake, Raleigh, pertenecientes a una raza imperial de ciudadanos engreidos y caprichosos que consumen a manos llenas y no les basta con cuatro autos, cinco computadores, seis televisores, diez teléfonos móviles para satisfacer sus necesidades personales. Estos bastardos nos quieren hacer creer que ésto es el progreso, los genocidas yanquis inventores de bombas atómicas y de armas tan poderosas que son capaces de borrar toda huella de vida sobre la tierra en segundos por arte de magia nos vienen con el cuento del amor y la fraternidad.
 No es de extrañarse que sucedan estas cosas pues los rasgos característicos de la civilización occidental son la megalomanía, el narcisismo, el egocentrismo y los delirios de grandeza . El llegar los primeros al Everest, al polo sur o al polo norte, el dar la vuelta al mundo en globo, en bicicleta o en burro y grabar en letras doradas sus nombres en los anales de la historia. Porque estos seres son más divinos que humanos y lo único que les interesa es ser coronados junto a los dioses del Olimpo.
Seguramente están buscando otros planetas ante la inminente debacle del nuestro. Con razón tantos jueguitos en estaciones espaciales y trasbordadores Challenguer y Discovery. Y mírenlos allí a los infelices en la estratosfera hacinados como pollos en esos cacharros aguantando ese olor a gorrinos que expelen por los sobacos. Es como vivir en un quirófano conectados a cables y mangueras alimentándose con suero, jarabes y pastillas. Nos estamos metamorfoseado en robots, en fríos autómatas carentes de sentimiento alguno cuyas funciones vitales se limitan al algebra y la geometría.
Aborrezco el futuro que ya está aquí a la vuelta de la esquina. Cada día más alienados y más esclavos de las máquinas. Dormiremos y cagaremos en la gravedad cero donde los meados y la mierda flota, haremos el amor en una probeta y nuestra única distracción serán los jueguitos del computador y la televisión digital, instalando primero un decodificador TDT, claro
No se si cometer una locura y quemarme vivo a lo bonzo frente a la White House o tirarme desde el Empire State y gritar que paren el mundo que me quiero bajar. Hemos sido poseídos por el espíritu maléfico de una civilización cuyo único fin es devorar dólares y hamburguesas. Por más exorcismos y macumbas va a ser casi imposible expulsar ese demonio que manipula nuestras conciencias.
 Yo soy un bohemio como Neruda, me gusta el vino, las mujeres y también la marihuana, si señor. Por eso me pregunto ¿dónde encontraremos un planeta como el nuestro tan bello y maravilloso ? ¿Cómo plantar un manzano en la luna, una viña en Jupiter, cómo bañarnos en un volcán marciano o hacer el amor en Ganimides metidos en un traje espacial a 1000 grados de temperatura ?
Ahora Europa y EEUU dicen que van a aunar esfuerzos para enviar nuevamente una expedicion a la Luna antes del 2020 y estudiar la posibilidad de conquistar Marte lo antes posible. Es una promesa que ha hecho Black Berry Obama para emular a su predecesor. Ambos viajecitos nos van a salir por una cifra, nunca mejor dicho, astronómica. Se buscan patrocinadores y firmas interesadas en esta magna empresa porque la recesión aprieta de lo lindo. No se como les van a explicar a los millones de parados y empresarios en quiebra que se van otra vez de week end a la Luna y si la jugada sale bien de hollydays a Marte. Menos mal que compartiremos los gastos aunque en estos tiempos de crisis el proyecto no tiene muchas esperanzas de cuajar. No obstante China amenaza con enviar una misión en los próximos años a la luna, la India no se queda atrás, incluso hasta Brasil ya ha lanzado algunos cohetitos al espacio y en el colmo Colombia quiere construir un centro espacial.
Está demostrado que la idiotez se contagia peor que la gripe porcina. Es imperdonable que se continue esta carrera a ninguna parte a la que nos arrastran estos extravagantes diosesillos que se creen el ombligo del universo cuando no son más que el culo del mundo.


Expulsados del paraíso

Posted by Tomás Vivanco | Posted in | Posted on 16:12

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Por Julia Bonstein / Der Spìegel


ALEMANES NOSTÁLGICOS POR LA RDA
A casi dos décadas de la caída del muro de Berlín, los niños de entonces ahora glorifican a la República Democrática Alemana. En una nueva encuesta, más de la mitad de los ex alemanes echa de menos el ambiente que respiraban en la RDA.


La vida de Birger, nacido en el noreste de Alemania, podría considerarse como una historia de éxito. El muro de Berlín se desplomó cuando él tenía 10 años de edad. Tras graduarse del colegio, estudió Economía y Administración de Empresas en Hamburgo, vivió en India y Sudáfrica y obtuvo un empleo eventual con una compañía de la ciudad alemana occidental de Duisburg. Hoy, Birger, de 30 años, está planificando un viaje en yate por el Mediterráneo. No está usando su verdadero nombre para esta historia, porque no quiere que se le asocie con la ex Alemania Oriental, a la que ve como "un rótulo con connotaciones negativas". Y, sin embargo, Birger está instalado en un café de Hamburgo, defendiendo al ex país comunista. "La mayoría de los ciudadanos alemanes orientales tenían una buena vida", dice. "Por cierto que no pienso que aquí sea mejor". Por "aquí" se refiere a la Alemania reunificada, a la cual somete a comparaciones cuestionables".
En el pasado estaba la Stassi y hoy Wolfgang Schäuble (ministro del Interior alemán) reúne información sobre nosotros". En opinión de Birger, no hay una diferencia fundamental entre dictadura y libertad. Dice que "las personas que viven en la línea de la pobreza carecen también de la libertad para viajar". En ningún caso Birger es un joven sin educación. Está consciente del espionaje y la represión que se daban en la ex Alemania Oriental y, como dice, no era "bueno que la gente no pudiera salir del país y muchos fueran oprimidos". Birger no es fanático de lo que define como una nostalgia ridícula por la RDA. Sin embargo, discrepa de quienes critican el lugar que sus padres llamaban casa: "No se puede decir que la RDA fuera un Estado ilegítimo y que hoy todo está bien".
Este joven comparte una opinión mayoritaria entre las personas provenientes de Alemania Oriental. "La RDA tenía más aspectos buenos que malos. Había algunos problemas, pero la vida allí era buena", dice el 49 por ciento de los encuestados. Ocho por ciento de los alemanes orientales se oponen tajantemente a toda crítica en contra de su ex patria y coinciden con la declaración: "La RDA tenía, en su mayor parte, aspectos buenos. La vida allí era más feliz y mejor que en la Alemania reunificada de hoy". Los resultados de esta encuesta, divulgados en Berlín el sábado pasado, revelan que la glorificación de la ex Alemania Oriental ha llegado al centro de la sociedad. Hoy, ya no son solamente los eternos nostálgicos los que lamentan la pérdida de la RDA. "La nostalgia del mundo ideal de la dictadura va mucho más allá de los ex funcionarios de gobierno", dice el historiador Stefan Wolle. Hasta jóvenes que casi no tuvieron experiencias con la RDA la están hoy analizando". "Está en juego el valor de su propia historia", dice Wolle. El cientista político Klaus Schroeder dice que "muchos alemanes orientales perciben cualquier crítica al sistema como un ataque personal". En un estudio de 2008 sobre estudiantes de colegio, Schroeder concluyó que "ni la mitad de los jóvenes de Alemania Oriental describen a la RDA como dictadura y una mayoría cree que la Stassi era un servicio de inteligencia normal". Agrega que "estos jóvenes no pueden, y de hecho no desean, reconocer los aspectos oscuros de la RDA".
Schroeder se ha ganado enemigos con declaraciones como éstas. Recibió más de cuatro mil cartas, algunas de ellas furiosas, en relación a su estudio. Birger también le mandó un e-mail a Schroeder. El cientista político ha compilado una selección de cartas típicas para documentar el clima de opinión en que se discute en Alemania Oriental sobre la RDA y la Alemania unificada. Parte del material permite una mirada impactante a los pensamientos de ciudadanos decepcionados y molestos. "Desde la perspectiva de hoy, creo que fuimos expulsados del paraíso cuando cayó el muro", escribe una persona; y un hombre de 38 años de edad "agradece a Dios" haber podido vivir en la RDA, señalando que no fue hasta después de la reunificación alemana que vio a personas temiendo por su existencia, a mendigos y gente sin hogar. La Alemania de hoy es descrita como un "Estado esclavo" y una "dictadura del capital" y algunas cartas rechazan que Alemania sea, en su opinión, demasiado capitalista o dictatorial y ciertamente no democrática. Schroeder teme que "una mayoría de los alemanes orientales no se identifican con el actual sistema sociopolítico".
Si bien muchas cartas provienen de personas que no se beneficiaron de la reunificación alemana o que prefieren vivir en el pasado, incluyen también a gente como Thorsten Schön. Después de 1989, Schön, un maestro artesano, sumó inicialmente un éxito tras otro. Aunque ya no posee el Porsche que compró tras la reunificación, la alfombra de piel de león que compró en unas vacaciones en Sudáfrica todavía se extiende sobre el piso de su living. "No hay duda: he sido afortunado", dice Schön, hoy de 51 años de edad. Rodeado de comodidades, añora en todo caso los buenos tiempos en Alemania Oriental. Sobre todo, "ese sentimiento de compañerismo y solidaridad". La economía de la escasez, con sus transacciones de trueque, era "más como un hobby". ¿Tiene ficha en la Stassi? "No me interesa", dice. "Además, sería demasiado decepcionante". Su veredicto sobre la RDA es claro: "Hasta donde a mí me compete, lo que teníamos en esos días era menos dictadura que lo que tenemos hoy". Y cuando comienza a quejarse de la Alemania unificada, su voz contiene un elemento autosatisfecho. Hoy la gente miente y hace trampa en todas partes, dice, y las injusticias de hoy se cometen simplemente de una manera más solapada que en la RDA, donde no se sabía de salarios de hambre o de neumáticos de auto acuchillados. Dice que está "más próspero hoy que antes, pero no estoy más satisfecho". Lo que le desagrada particularmente es "el falso cuadro del Este que Occidente está pintando hoy". Dice que la RDA "no era un Estado injusto", sino "mi hogar, donde se reconocían mis logros". Señala que "a los que trabajaban duro les iba bien en la RDA" y que los alemanes occidentales actúan "como si todos los alemanes orientales fueran un poco estúpidos y debieran caer de rodillas en gratitud por la reunificación". Se pregunta qué exactamente hay que celebrar de la reunificación.
Birger dice que tras graduarse en la universidad hubiese sin duda aceptado una "gerencia en alguna empresa", quizás en forma no diferente a su padre, que dirigía un colectivo agrícola. "La RDA no jugaba papel alguno en la vida de un ciudadano de la RDA", concluye Birger. Esta opinión es compartida por sus amigos, todos ellos hijos educados de la ex Alemania Oriental y nacidos en 1978. "Reunificación o no", concluyó recientemente el grupo de amigos, en realidad para ellos no marca ninguna diferencia. Sin reunificación, sus destinos de viaje habrían sido Moscú y Praga en lugar de Londres y Bruselas. Y el amigo que hoy es funcionario de gobierno en Mecklenburg habría sido probablemente un leal funcionario del partido en la RDA.

MMMM

Posted by Tomás Vivanco | Posted in , , | Posted on 19:57

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Por qué generalmente solo los pobres son enviados a la guerra???

En el 191 aniversario del natalicio de Carlos Marx

Posted by Tomás Vivanco | | Posted on 18:58

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A 191 años de su nacimiento el 5 de mayo de 1818:

KARL MARX: EL PROMETEO DE TRÉVERIS
Por: Edgar Rubio Palencia para Tribuna Popular (*)


Nació en Tréveris, Provincia del Rhin, el 5 de mayo de 1818. Hijo de Hirchel Marx, judío convertido al cristianismo en 1824, y de Enriqueta Pressburg, una judía holandesa que nunca aprendió a hablar bien el alemán. Marx pasó una infancia feliz y gozosa en Tréveris gracias al carácter bondadoso de sus padres. Se graduó de bachiller a los 17 años de edad y en la composición que el jurado le asignó titulada "Consideraciones de un joven antes de elegir carrera", el adolescente Marx escribió: "que uno no siempre puede seguir la carrera a la que la vocación nos llama, pues la circunstancias del medio están definidas aún antes de que nosotros podamos conocerlas".Chispazo genial a los 17 años de edad de lo que más tarde sería el aporte fundamental de Marx al conocimiento humano. En 1841, se graduó de Doctor con la Tesis "Diferencias entre la filosofía de la naturaleza en Demócrito y en Epicuro". En 1847, Marx publica "Miseria de la Filosofía", donde describe su teoría del desarrollo de la Humanidad sobre las bases de la lucha de clases y realiza su gran aporte científico al afirmar que la liberación del género humano descansa sobre los hombros del proletariado, la clase explotada en el Capitalismo, que no puede liberarse como clase sin conducir a la vez a la liberación de toda la Humanidad. Sólo cuando esto se haya realizado, el hombre podrá empezar a escribir su propia historia.Marx no solo era un teórico sino también un militante activo, y así ingresa a la Liga de los Comunistas para los que escribe en conjunto con su amigo Engels el Manifiesto Comunista de 1848. Como Erasmo de Rótterdam, Prometeo que en los años 1500 arrancó a los abates y nobles los conocimientos enclaustrados en conventos y castillos, Karl Marx, el Prometeo de Tréveris, arrancó de las manos de la burguesía la ciencia y el conocimiento para entregarlos en patrimonio al proletariado mundial. En 1871, los proletarios de Paris tomaron el poder por primera vez en la historia. Marx rindió homenaje a los heroicos parisinos y parisinas, y expresó su solidaridad con ellos. Más tarde publicó en torno a estos hechos la Lucha de Clases en Francia. Fue fundador de la primera Internacional Comunista en 1864 en Londres y el discurso inaugural estuvo a su cargo. Muere en Londres el 14 de Marzo de 1883. En el discurso ante su tumba, Engels su gran amigo profetizó: "Su nombre vivirá a lo largo de los siglos y con su nombre su obra". A Karl Marx debemos el nacimiento del primer Estado Socialista del mundo en Octubre de 1917, bajo la dirección teórica y práctica de su genial discípulo Vladimir Ilich. A Marx debemos la fortaleza ideológica del movimiento revolucionario del siglo XXI que se propone como meta derrotar al Imperialismo para sobre su herencia dar paso a la sociedad socialista.(*) Es miembro del Comité Central del PCVwww.tribuna-popular.org +++++++++++++++++++++++++++++++++++ "Este 5 de mayo fue una fecha especial para todos los revolucionarios y revolucionarias del mundo, ya que en muchos países se realizarán diversos eventos de distinta índole, para conmemorar el 190 aniversario del natalicio del pensador universal Carlos (Karl) Marx. Este gran revolucionario nació en Tréveris el 5 de mayo de 1818, en la región industrial de Renania, muy impactada por la Revolución Francesa y la Ilustración. De origen judío, Marx recibió desde muy temprano una educación esmerada que forjó en él ese espíritu acucioso y crítico que lo caracterizó durante toda su vida. El Che escribió esta característica de la siguiente manera: “… su poderosa humanidad se concentraba toda en recorrer el camino, infatigablemente, de arriba a abajo, de abajo a arriba, en las ramas, sin perder de vista el tronco, sin desesperar jamás en su empeño”. Influido por el clima intelectual de su época, fue inspirado enormemente por el pensamiento hegeliano, rompe con el idealismo de este impactado por los planteamientos materialistas de Feuerbach, y posteriormente supera el mecanicismo de este último desarrollando su propio planteamiento teórico-metodológico junto a Engels (1820-1895), la dialéctica materialista y el materialismo histórico. No puede dejar de resaltarse, que Marx desde su adolescencia tenía una profunda inclinación a luchar contra las injusticias, que no abandonaría jamás. Debe aclararse que este desarrollo teórico, no se realiza aislado de la realidad mundana, en un escritorio, una montaña o una cómoda biblioteca, por el contrario el desarrollo del pensamiento de Marx se lleva a cabo gracias al contacto permanente con los problemas sociales de su tiempo y espacio. La lucha entre la burguesía ascendente y el declinante sistema feudal, el incipiente proceso de industrialización en Alemania (todavía fracturada en diversos principados) y la emergencia de un nuevo sujeto social explotado, el Proletariado, que progresivamente iba ganando identidad y organización, son en definitiva los rasgos generales del contexto social dentro del cual emerge lo que se ha denominado Marxismo. Este contexto social impulsa a Marx a estudiar desde joven la Economía Política (esencialmente inglesa) y los diversos sistemas socialistas utópicos. Estas investigaciones lo llevan a realizar junto a Engels una ruptura epistemológica, con la cual se inicia la construcción de la nueva teoría. La Ideología Alemana (1845) y la Miseria de la Filosofía (1847), son las obras primigenias donde se expresan con precisión las tesis fundamentales del Materialismo Histórico.Simultáneamente en la tesis 11 sobre Feuerbach (1845), Marx ya expresa que no basta con interpretar o explicar al mundo, sino que a su vez, este debe transformarse con la praxis revolucionaria. Esto debe entenderse, porque los planteamientos marxistas no son sólo teóricos, sino también prácticos, esencialmente políticos, herramientas para la lucha del proletariado. No tomar en cuenta lo anterior nos pudiese llevar a pensar que Marx fue solo un pensador a secas, obviando su enorme papel como organizador y dirigente del movimiento obrero internacional, la Liga de los Comunistas y la I Internacional de los Trabajadores, son dos pruebas contundentes de ello.En el caso de la Liga de los Comunistas, este año se cumplió el 160 aniversario de la publicación de su manifiesto, el Manifiesto del Partido Comunista.En el Manifiesto se plasma ejemplarmente ese proceso que Lenin denominó la fusión del Movimiento Obrero con la Teoría Revolucionaria. Porque este texto es producto de la conjunción de los esfuerzos del proletariado organizado hasta la fecha tanto en el Cartismo como sobretodo en la organización secreta de la Liga de los Justos con los estudios que habían emprendido dos intelectuales de extracción burguesa como lo eran Marx y Engels.Un hecho que pasa desapercibido es que para que esta conjunción se haya materializado fue necesario un titánico esfuerzo organizativo tanto de Marx como de Engels durante dos años para ganarse importantes núcleos obreros en Londres, Bruselas y Paris fundamentalmente. Fue necesaria una encarnizada lucha ideológica para ganarse a los trabajadores frente a las concepciones utópicas, y fundar la Liga de los Comunistas, primera organización revolucionaria del proletariado. El Manifiesto del Partido Comunista es un documento donde se sintetizan de forma genial los enunciados fundamentales del Materialismo Histórico desarrollados a grandes rasgos por Marx y Engels, corroborados más adelante con las investigaciones críticas de la Economía Política que luego se plasman magistralmente en El Capital (1867).Por esta razón, este texto es la partida de defunción del Socialismo Utópico y la partida de nacimiento del Socialismo Científico. La nueva sociedad en construcción no iba ser producto de una idea o plan genial de un intelectual piadoso, sino de un profundo proceso de Lucha de Clases que partiendo de las contradicciones inherentes a la Sociedad Capitalista iba dar lugar a una Revolución que trastocaría definitivamente las relaciones de producción explotadoras derivadas de la existencia de la propiedad privada sobre los medios de producción.El Socialismo Científico a diferencia del Utópico, no coloca en el centro de su teoría revolucionaria al Proletariado por ser el que más sufre sino porque es el que tiene las condiciones como clase social para llevar hasta sus últimas consecuencias la Revolución Comunista. La Clase Obrera es la que pone andar todo el aparato productivo y aunque no lo sepa puede tener el control fáctico de la producción si derroca a la Burguesía.En otro orden de ideas, este documento es el texto programático más importante de la historia del movimiento obrero y revolucionario contemporáneo, donde por primera vez se plasman sus intereses de clase de forma consecuente y sin ningún tipo de ambigüedad idealista.Posteriormente, con la derrota de las revoluciones de 1848, Marx y Engels se exilian por el resto de sus vidas en Inglaterra. En Londres, Marx profundiza durante más de 15 años sus estudios económicos, los cuales le permiten descubrir la esencia de la explotación capitalista: la Plusvalía, el doble carácter del trabajo, el trabajo como mercancía, la diferenciación de las categorías trabajo y fuerza de trabajo, la producción y circulación del capital, entre otros elementos teóricos que forman el edificio de su Crítica de la Economía Política. Contribución a la Crítica de la Economía Política (1859) y El Capital (1867) son las principales obras donde se sintetizan estos claves descubrimientos científicos.Paralelamente a esta febril actividad investigativa, Marx siempre estuvo vinculado al accionar organizativo de movimiento obrero, que entró en reflujo en la década de los 50, pero recuperó la ofensiva en la primera mitad de la década de los 60, creando el escenario propicio para la conformación de la Asociación Internacional de los Trabajadores o I Internacional, fundada en 1864.El documento fundacional de la I Internacional fue redactado por Marx, siendo a su vez uno de los principales dirigentes de esta organización en los poco menos de 10 años de existencia de dicho organismo articulador mundial de los trabajadores. Todo lo expresado anteriormente corrobora la afirmación de Engels en su discurso realizado ante la tumba de su entrañable amigo:“… Marx era, ante todo, un revolucionario. Cooperar, de este o del otro modo, al derrocamiento de la sociedad capitalista y de las instituciones políticas creadas por ella, contribuir a la emancipación del proletariado moderno, a quién él había infundido por primera vez la conciencia de su propia situación y de sus necesidades, la conciencia de las condiciones de su emancipación: tal era la verdadera misión de su vida. La lucha era su elemento. Y luchó con una pasión, una tenacidad y un éxito como pocos”.“… puedo atreverme a decir que si pudo tener muchos adversarios, apenas tuvo un solo enemigo personal. Su nombre vivirá a través de los siglos, y con él su obra”.Por todo esto, el pensamiento de Carlos Marx seguirá estando vigente mientras siga existiendo una Burguesía para derrocar, el movimiento obrero y el capitalismo son dos caras de una misma moneda. El Socialismo Científico solo morirá cuando desaparezca su razón de ser, la Lucha contra el Capitalismo.Finalizo estas breves líneas, con unas palabras expresadas por el Che (2007) en su Síntesis Biográfica de Marx y Engels inédita durante décadas, la cual expresa la pertinencia del estudio de la obra marxista, y su revalorización creativa para las luchas del presente y el porvenir:“Ese ser tan humano cuya capacidad de cariño se extendió a los sufrientes del mundo entero, pero llevándoles el mensaje de la lucha seria, del optimismo inquebrantable, ha sido desfigurado por la historia hasta convertirlo en un ídolo de piedra.Para que su ejemplo sea aún más luminoso, es necesario rescatarlo y darle su dimensión humana”.www.taringa.net +++++++++++++++++++++++++++++++++ Breve Esbozo biográfico, con una Exposición del MarxismoPor V.I. Lenin Carlos Marx nació el 5 de mayo (según el nuevo calendario) de 1818 en Tréveris (ciudad de la Prusia renana). Su padre era un abogado judío, convertido en 1824 al protestantismo. La familia de Marx era una familia acomodada, culta, pero no revolucionaria. Después de terminar en Tréveris sus estudios de bachillerato, Marx se inscribió en la universidad, primero en la de Bonn y luego en la de Berlín, estudiando jurisprudencia y, sobre todo, historia y filosofía. En 1841 terminó sus estudios universitarios, presentando una tesis sobre la filosofía de Epicuro. Por sus concepciones, Marx era entonces todavía un idealista hegeliano. En Berlín se adhirió al círculo de los "hegelianos de izquierda" (Bruno Bauer y otros), que se esforzaban por extraer de la filosofía de Hegel conclusiones ateas y revolucionarias.Terminados sus estudios universitarios, Marx se trasladó a Bonn con la intención de hacerse profesor. Pero la política reaccionaria del gobierno, que en 1832 había despojado de su cátedra a Ludwig Feuerbach, que en 1836 le había negado nuevamente la entrada en la universidad y que en 1841 privó al joven profesor Bruno Bauer del derecho a enseñar en Bonn, obligó a Marx a renunciar a la carrera docente. En aquella época, las ideas de los hegelianos de izquierda progresaban rápidamente en Alemania. Ludwig Feuerbach, sobre todo desde 1836, comenzó a someter a crítica la teología y a orientarse hacia el materialismo, que en 1841 (La esencia del cristianismo ) se impone ya definitivamente en su pensamiento; en 1843 ven la luz sus Principios de la filosofía del porvenir. "Hay que haber vivido la influencia liberadora" de estos libros, escribía Engels años más tarde refiriéndose a esas obras de Feuerbach. "Nosotros [es decir, los hegelianos de izquierda, entre ellos Marx] nos hicimos en el acto feuerbachianos."[2] Por aquel tiempo, los burgueses radicales renanos, que tenían ciertos puntos de contacto con los hegelianos de izquierda, fundaron en Colonia un periódico de oposición, la Gaceta del Rin (cuyo primer número salió el 1 de enero de 1842). Marx y Bruno Bauer fueron invitados como principales colaboradores; en octubre de 1842 Marx fue nombrado redactor jefe del periódico y se trasladó de Bonn a Colonia. La tendencia democrática revolucionaria del periódico fue acentuándose bajo la jefatura de redacción de Marx, y el gobierno lo sometió primero a una doble censura y luego a una triple, hasta que decidió más tarde suprimirlo totalmente a partir del 1 de enero de 1843. Marx se vio obligado a abandonar su puesto de redactor jefe en esa fecha, sin que su salida lograse tampoco salvar al periódico, que fue clausurado en marzo de 1843. Entre los artículos más importantes publicados por Marx en la Gaceta del Rin, Engels menciona, además de los que citamos más adelante (véase la Bibliografía ) el que se refiere a la situación de los campesinos viticultores del valle del Mosela. Como su labor periodística le había demostrado que conocía insuficientemente la economía política, Marx se dedicó afanosamente al estudio de esta ciencia.En 1843, Marx se casó en Kreuznach con Jenny von Westphalen, amiga suya de la infancia, con la que se había comprometido cuando todavía era estudiante. Su esposa pertenecía a una reaccionaria familia aristocrática de Prusia. Su hermano mayor fue ministro del Interior en Prusia durante una de las épocas más reaccionarias, desde 1850 hasta 1858. En el otoño de 1843 Marx se trasladó a París con objeto de editar en el extranjero una revista de tendencia radical en colaboración con Arnold Ruge (1802-1880; hegeliano de izquierda, encarcelado de 1825 a 1830, emigrado desde 1848, y partidario de Bismarck entre 1866 y 1870). De esta revista, titulada Anales franco-alemanes, sólo llegó a ver la luz el primer fascículo. Las dificultades con que tropezaba la difusión clandestina de la revista en Alemania y las discrepancias surgidas entre Marx y Ruge hicieron que se suspendiera su publicación. En los artículos de Marx en los Anales vemos ya al revolucionario que proclama la necesidad de una "crítica implacable de todo lo existente", y, en particular, de una "crítica de las armas"[3] que apele a las masas y al proletariado.En septiembre de 1844 llegó a París, por unos días, Federico Engels, quien se convirtió, desde ese momento, en el amigo más íntimo de Marx. Ambos tomaron conjuntamente parte activísima en la vida, febril por entonces, de los grupos revolucionarios de París (especial importancia revestía la doctrina de Proudhon, a la que Marx ajustó cuentas resueltamente en su obra Miseria de la filosofía, publicada en 1847) y, en lucha enérgica contra las diversas doctrinas del socialismo pequeñoburgués, forjaron la teoría y la táctica del socialismo proletario revolucionario, o comunismo (marxismó). Véanse, más adelante, en la Bibliografía, las obras de Marx de esta época, años de 1844 a 1848. En 1845, a instancias del gobierno prusiano, Marx fue expulsado de París como revolucionario peligroso, instalándose entonces en Bruselas. En la primavera de 1847, Marx y Engels se afiliaron a una sociedad secreta de propaganda, la Liga de los Comunistas, tuvieron una participación destacada en el II Congreso de esta organización (celebra do en Londres en noviembre de 1847) y por encargo del Congre so redactaron el famoso Manifiesto del Partido Comunista que apareció en febrero de 1848. En esta obra se traza, con claridad y brillantez geniales, una nueva concepción del mundo: el materialismo consecuente, aplicado también al campo de la vida social; la dialéctica como la doctrina más completa y profunda del desarrollo; la teoría de la lucha de clases y de la histórica misión revolucionaria universal del proletariado como creador de una nueva sociedad, la sociedad comunista.Al estallar la revolución de febrero de 1848, Marx fue expulsado de Bélgica. Se trasladó nuevamente a París, y desde allí, después de la revolución de marzo, marchó a Alemania, más precisamente, a Colonia. Desde el 1 de junio de 1848 hasta el 19 de mayo de 1849, se publicó en esta ciudad la Nueva Gaceta del Rin, de la que Marx era el redactor jefe. El curso de los acontecimientos revolucionarios de 1848 a 1849 vino a confirmar de manera brillante la nueva teoría, como habrían de confirmarla en lo sucesivo los movimientos proletarios y democráticos de todos los países del mundo. La contrarrevolución triunfante hizo que Marx compareciera, primero, ante los tribunales (siendo absuelto el g de febrero de 1849) y después lo expulsó de Alemania (el 16 de mayo de 1849). Marx se dirigió a París, de donde fue expulsado también después de la manifestación del 13 de junio de 1849[4]; entonces marchó a Londres, donde pasó el resto de su vida. Las condiciones de vida en la emigración eran en extremo duras, como lo revela con toda claridad la correspondencia entre Marx y Engels (editada en 1913). La miseria asfixiaba realmente a Marx y a su familia; de no haber sido por la constante y abnegada ayuda económica de Engels, Marx no sólo no hubiera podido acabar El Capital, sino que habría sucumbido inevitablemente bajo el peso de la miseria. Además, las doctrinas y tendencias del socialismo pequeñoburgués, no proletario en general, que predominaban en aquella época, obligaban a Marx a librar constantemente una lucha implacable, y a veces a repeler (como hace en su obra Herr Vogt [5] los ataques personales más rabiosos y salvajes. Manteniéndose al margen de los círculos de emigrados y concentrando sus esfuerzos en el estudio de la economía política, Marx desarrolló su teoría materialista en una serie de trabajos históricos (véase la Bibliografía ). Con sus obras Contribución a la crítica de la economía política (1859) y El Capital (t. I, 1867), Marx provocó una verdadera revolución en la ciencia económica (véase más adelante la doctrina de Marx).El recrudecimiento de los movimientos democráticos, a fines de la década del 50 y durante la del 60, llevó de nuevo a Marx a la actividad práctica. El 28 de septiembre de 1864 se fundó en Londres la famosa Primera Internacional, la "Asociación Internacional de los Trabajadores". Marx fue el alma de esta organización, el autor de su primer "Llamamiento" y de gran número de sus resoluciones, declaraciones y manifiestos. Unificando el movimiento obrero de los diferentes países, orientando por el cauce de una actuación conjunta a las diver sas formas del socialismo no proletario, premarxista (Mazzini, Proudhon, Bakunin, el tradeunionismo liberal inglés, las vacilaciones derechistas lassalleanas en Alemania, etc.), a la par que combatía las teorías de todas estas sectas y escuelas, Marx fue forjando la táctica común de la lucha proletaria de la clase obrera en los distintos países. Después de la caída de la Comuna de París en 1871, que Marx analizó (en La guerra civil en Francia, 1871) de modo tan profundo, certero, brillante y eficaz, como revolucionario -- y a raíz de la escisión de la In ternacional provocada por los bakuninistas --, esta última ya no pudo seguir existiendo en Europa. Después del Congreso de La Haya (1872), Marx consiguió que el Consejo General de la Internacional se trasladase a Nueva York. La primera Internacional había cumplido su misión histórica y dejaba paso a una época de desarrollo incomparablemente más amplio del movimiento obrero en todos los países del mundo, época en que este movimiento había de desplegarse en extensión, con la creación de partidos obreros socialistas de masas dentro de cada Estado nacional.Su intensa labor en la Internacional y sus actividades teóricas, aún más intensas, minaron definitivamente la salud de Marx. Prosiguió su obra de relaboración de la economía política y se consagró a terminar El Capital, recopilando con este fin multitud de nuevos documentos y poniéndose a estudiar varios idiomas (entre ellos el ruso), pero la enfermedad le impidió concluir El Capital.El 2 de diciembre de 1881 murió su esposa, y el 14 de marzo de 1883 Marx se quedó dormido apaciblemente para siempre en su sillón. Está enterrado, junto a su mujer, en el cementerio londinense de Highgate. Varios hijos de Marx murieron en la infancia en Londres, cuando la familia vivía en la miseria. Tres de sus hijas se casaron con socialistas de Inglaterra y Francia: Eleonora Eveling, Laura Lafargue y Jenny Longuet. Un hijo de esta última es miembro del Partido Socialista Francés.LA DOCTRINA DE MARXEl marxismo es el sistema de las concepciones y de la doctrina de Marx. Este continúa y corona genialmente las tres principales corrientes ideológicas del siglo XIX, que pertenecen a los tres países más avanzados de la humanidad: la filosofía clásica alemana, la economía política clásica inglesa y el socialismo francés, vinculado a las doctrinas revolucionarias france sas en general. La admirable coherencia y la integridad de sus concepciones -- cualidades reconocidas incluso por sus adver sarios --, que constituyen en su conjunto el materialismo y el socialismo científicos contemporáneos como teoría y programa del movimiento obrero de todos los países civilizados del mundo, nos obligan a esbozar brevemente su concepción del mundo en general antes de exponer el contenido esencial del marxismo, o sea, la doctrina económica de Marx. El Materialismo FilosósicoDesde 1844-1845, años en que se formaron sus concepciones, Marx fue materialista y, especialmente, partidario de Ludwig Feuerbach, cuyos puntos débiles vio, más tarde, en la insuficiente consecuencia y amplitud de su materialismo. Para Marx, la significación histórica universal de Feuerbach, que "hizo época", residía precisamente en el hecho de haber roto en forma resuelta con el idealismo de Hegel y proclamado el materialismo, que ya "en el siglo XVIII, sobre todo en Francia, representaba la lucha, no sólo contra las instituciones políticas existentes y al mismo tiempo contra la religión y la teología, sino también [. . .] contra la metafísica en general" (entendiendo por ella toda "especulación ebria", a diferencia de la "filosofía sobria") (La Sagrada Familia, en La herencia literaria ). "Para Hegel -- escribía Marx --, el proceso del pensamiento, al que él convierte incluso, bajo el nombre de idea, en sujeto con vida propia, es el demiurgo de lo real [. . .]. Para mí lo ideal no es, por el contrario, más que lo material traducido y traspuesto a la cabeza del hombre." (C. Marx, El Capital, t. I, "Palabras finales a la 2a ed."). Mostrándose plenamente de acuerdo con esta filosofía materialista de Marx, F. Engels escribía lo siguiente, al exponerla en su Anti-Dühring (véase ), obra cuyo manuscrito conoció Marx: . . . "La unidad del mundo no existe en su ser, sino en su materialidad, que ha sido demostrada [. . .] en el largo y penoso desarrollo de la filosofía y de las ciencias naturales [. . .]. El movimiento es la forma de existencia de la materia. Jamás, ni en parte alguna, ha existido ni puede existir materia sin movimiento, ni movimiento sin materia [. . .]. Pero si seguimos preguntando qué son y de dónde proceden el pensar y la conciencia, nos encontramos con que son productos del cerebro humano y con que el mismo hombre no es más que un producto de la naturaleza, que se ha desarrollado en un determinado ambiente natural y junto con éste; por donde llegamos a la conclusión lógica de que los productos del cerebro humano, que en última instancia no son tampoco más que productos de la naturaleza, no se contradicen, sino que corresponden al resto de la concatenación de la naturaleza"."Hegel era idealista, es decir, que para él las ideas de nuestra cabeza no son reflejos [Abbilder, esto es, imágenes, pero a veces Engels habla de "reproducciones"] más o menos abstractos de los objetos y fenómenos de la realidad, sino que los objetos y su desarrollo se le antojaban, por el contrario, imágenes de una idea existentes no se sabe dónde, ya antes de que existiese el mundo." En Ludwig Feuerbach [6], obra en la que Engels expone sus ideas y las de Marx sobre la filosofía de Feuerbach, y cuyo original envió a la imprenta después de revisar un antiguo manuscrito suyo y de Marx, que databa de los años 1844-1845, sobre Hegel, Feuerbach y la concepción materialista de la historia, escribe Engels: "El gran problema cardinal de toda filosofía, especialmente de la moderna, es el problema de la relación entre el pensar y el ser, entre el espíritu y la naturaleza [. . .]. ¿Qué está primero: el espíritu o la naturaleza? [. . .] Los filósofos se dividieron en dos grandes campos, según la contestación que diesen a esta pregunta. Los que afirmaban que el espíritu estaba antes que la naturaleza y que, por lo tanto, reconocían, en última instancia, una creación del mundo bajo una u otra forma [. . .], constituyeron el campo del idealismo. Los demás, los que reputaban la naturaleza como principio fundamental, adhirieron a distintas escuelas del materialismo". Todo otro empleo de los conceptos de idealismo y materialismo (en sentido filosófico) sólo conduce a la confusión. Marx rechazaba enérgicamente, no sólo el idealismo -- vinculado siempre, de un modo u otro, a la religión --, sino también los puntos de vista de Hume y Kant, tan difundidos en nuestros días, es decir, el agnosticismo, el criticismo y el positivismo en sus diferentes formas; para Marx esta clase de filosofía era una concesión "reaccionaria" al idealismo y, en el mejor de los casos, una "manera vergonzante de aceptar el materialismo bajo cuerda y renegar de él públicamente". Sobre esto puede consultarse, además de las obras ya citadas de Engels y Marx, la carta de este último a Engels, fechada el 12 de diciembre de 1868, en la que habla de unas manifestaciones del célebre naturalista T. Huxley. En ella, a la vez que hace notar que Huxley se muestra "más materialista" que de ordinario, y reconoce que "si observamos y pensamos realmente, nunca podemos salirnos del materialismo", Marx le reprocha que deje abierto un "portillo" al agnosticismo, a la filosofía de Hume. En particular debemos destacar la concepción de Marx acerca de las relaciones entre la libertad y la necesidad: "La necesidad sólo es ciega en cuanto no se la comprende. La libertad no es otra cosa que el conocimiento de la necesidad" (Engels, Anti-Dühring ) = reconocimiento de la sujeción objetiva de la naturaleza a leyes y de la trasformación dialéctica de la necesidad en libertad (a la par que de la trasformación de la "cosa en sí" no conocida aún, pero cognoscible, en "cosa para nosotros", de la "esencia de las cosas" en "fenómenos"). El defecto fundamental del "viejo" materialismo, incluido el de Feuerbach (y con mayor razón aún el del materialismo "vulgar" de Buchner, Vogt y Moleschott) consistía, según Marx y Engels, en lo siguiente: 1) en que este materialismo era "predominantemente mecanicista" y no tenía en cuenta los últimos progresos de la química y de la biología (a los que habría que agregar en nuestros días los de la teoría eléctrica de la materia); 2) en que el viejo materialismo no era histórico ni dialéctico (sino metafísico, en el sentido de antidialéctico) y no mantenía consecuentemente ni en todos sus aspectos el punto de vista del desarrollo; 3) en que concebían "la esencia del hombre" en forma abstracta, y no como el "conjunto de las relaciones sociales" (históricamente concretas y determinadas), por cuya razón se limitaban a "explicar" el mundo cuando en realidad se trata de "trasformar lo"; es decir, en que no comprendían la importancia de la "actividad práctica revolucionaria". La DialécticaLa dialéctica hegeliana, o sea, la doctrina más multilateral, más rica en contenido y más profunda del desarrollo, era para Marx y Engels la mayor conquista de la filosofía clásica alemana. Toda otra formulación del principio del desarrollo, de la evolución, les parecía unilateral y pobre, deformadora y mutiladora de la verdadera marcha del desarrollo en la naturaleza y en la sociedad (marcha que a menudo se efectúa a través de saltos, cataclismos y revoluciones). "Marx y yo fuimos casi los únicos que nos planteamos la tarea de salvar [del descalabro del idealismo, incluido el hegelianismo] la dialéctica conciente para traerla a la concepción materialista de la naturaleza." "La naturaleza es la confirmación de la dialéctica, y precisamente son las modernas ciencias naturales las que nos han brindado un extraordinario acervo de datos [¡y esto fue escrito antes de que se descubriera el radio, los electrones, la trasformación de los elementos, etc.!] y enriquecido cada día que pasa, demostrando con ello que la naturaleza se mueve, en última instancia, dialéctica, y no metafísicamente.""La gran idea fundamental -- escribe Engels -- de que el mundo no se compone de un conjunto de objetos terminados y acabados, sino que representa en sí un conjunto de procesos, en el que las cosas que parecen inmutables, al igual que sus imágenes mentales en nuestro cerebro, es decir, los conceptos, se hallan sujetos a un continuo cambio, a un proceso de nacimiento y muerte; esta gran idea fundamental se encuentra ya tan arraigada desde Hegel en la conciencia común, que apenas habrá alguien que la discuta en su forma general. Pero una cosa es reconocerla de palabra y otra aplicarla en cada caso particular y en cada campo de investigación." "Para la filosofía dialéctica no existe nada establecido de una vez para siempre, nada absoluto, consagrado.; en todo ve lo que hay de perecedero, y no deja en pie más que el proceso ininterrumpido del aparecer y desaparecer, del infinito movimiento ascensional de lo inferior a lo superior. Y esta misma filosofía es un mero reflejo de ese proceso en el cerebro pensante." Así, pues, la dialéctica es, según Marx, "la ciencia de las leyes generales del movimiento, tanto del mundo exterior como del pensamiento humano".Este aspecto revolucionario de la filosofía hegeliana es el que Marx recoge y desarrolla. El materialismo dialéctico "no necesita de ninguna filosofía situada por encima de las demás ciencias". De la filosofía anterior queda en pie "la teoría del pensamiento y sus leyes, es decir, la lógica formal y la dialéctica". Y la dialéctica, tal como la concibe Marx, y también según Hegel, abarca lo que hoy se llama teoría del conocimiento o gnoseología, ciencia que debe enfocar también su objeto desde un punto de vista histórico, investigando y generalizando los orígenes y el desarrollo del conocimiento, y el paso de la falta de conocimiento al conocimiento.En nuestro tiempo, la idea del desarrollo, de la evolución, ha penetrado casi en su integridad en la conciencia social, pero no a través de la filosofía de Hegel, sino por otros caminos. Sin embargo, esta idea, tal como la formularon Marx y Engels, apoyándose en Hegel, es mucho más completa, mucho más rica en contenido que la teoría de la evolución al uso. Es un desarrollo que, al parecer, repite etapas ya recorridas, pero de otro modo, sobre una base más alta ("negación de la negación"), un desarrollo, por decirlo así, en espiral y no en línea recta; un desarrollo que se opera en forma de saltos, a través de cataclismos y revoluciones, que significan "interrupciones de la gradualidad"; un desarrollo que es trasformación de la cantidad en calidad, impulsos internos de desarrollo originados por la contradicción, por el choque de las diversas fuerzas y tendencias, que actúan sobre determinado cuerpo, o dentro de los límites de un fenómeno dado o en el seno de una sociedad dada; interdependencia íntima e indisoluble concatenación de todos los aspectos de cada fenómeno (con la particularidad de que la historia pone constantemente al descubierto nuevos aspectos), concatenación que ofrece un proceso de movimiento único, universal y sujeto a leyes; tales son algunos rasgos de la dialéctica, teoría mucho más empapada de contenido que la (habitual) doctrina de la evolución. (Véase la carta de Marx a Engels del 8 de enero de 1868, en la que se mofa de las "rígidas tricotomías" de Stein, que sería ridículo confundir con la dialéctica materialista.) La Concepción Materialista de la HistoriaLa conciencia de que el viejo materialismo era una teoría inconsecuente, incompleta y unilateral llevó a Marx a la convicción de que era indispensable "poner en consonancia la ciencia de la sociedad con la base materialista y reconstruirla sobre esta base". Si el materialismo en general explica la conciencia por el ser, y no al contrario, aplicado a la vida social de la humanidad exige que la conciencia social se explique por el ser social. "La tecnología -- dice Marx (en El Capital, t. I) -- pone al descubierto la relación activa del hombre con la naturaleza, el proceso inmediato de producción de su vida, y, a la vez, sus condiciones sociales de vida y de las representaciones espirituales que de ellas se derivan." Y en el "prólogo a su Contribución a la crítica de la economía política ", Marx ofrece una formulación integral de las tesis fundamentales del materialismo aplicadas a la sociedad humana y a su historia. He aquí sus palabras: "En la producción social de su vida, los hombres contraen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a una determinada fase de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales."El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se erige una superestructura política y jurídica, y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, su ser social el que determina su conciencia. Al llegar a una determinada fase de desarrollo, las fuerzas productivas materiales de la sociedad chocan con las relaciones de producción existentes o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas de ellas. Y se abre así una época de revolución social. Al cambiar la base económica, se revoluciona, más o menos rápidamente, toda la inmensa superestructura erigida sobre ella. Cuando se estudian esas revoluciones, hay que distinguir siempre entre la revolución material producida en las condiciones económicas de producción, y que puede verificarse con la precisión propia de las ciencias naturales, y las revoluciones jurídicas, políticas, religiosas, artísticas o filosóficas; en una palabra, de las formas ideológicas en que los hombres adquieren conciencia de este conflicto y luchan por resolverlo."Y del mismo modo que no podemos juzgar a un individuo por lo que él piensa de si, no podemos juzgar tampoco estas épocas de revolución por su conciencia, sino que, por el contrario, hay que explicarse esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto existente entre las fuerzas productivas sociales y las relaciones de producción. . ." "A grandes rasgos, podemos señalar como otras tantas épocas de progreso en la formación económica de la sociedad, el modo de producción asiático, el antiguo, el feudal y el moderno burgués." (Véase la breve formulación que Marx da en su carta a Engels del 7 de julio de 1866: "Nuestra teoria de que la organización del trabajo está determinada por los medios de producción").El descubrimiento de la concepción materialista de la historia, o mejor dicho, la consecuente aplicación y extensión del materialismo al dominio de los fenómenos sociales, superó los dos defectos fundamentales de las viejas teorías de la historia. En primer lugar, estas teorías solamente examinaban, en el mejor de los casos, los móviles ideológicos de la actividad histórica de los hombres, sin investigar el origen de esos móviles, sin captar las leyes objetivas que rigen el desarrollo del sistema de las relaciones sociales, ni ver las raices de éstas en el grado de desarrollo de la producción material; en segundo lugar, las viejas teorias no abarcaban precisamente las acciones de las masas de la población, mientras que el materialismo histórico permitió estudiar, por vez primera y con la exactitud de las ciencias naturales, las condiciones sociales de la vida de las masas y los cambios operados en estas condiciones. La "sociologia" y la historiografía anteriores a Marx proporcio naban, en el mejor de los casos, un cúmulo de datos crudos, recopilados fragmentariamente, y la descripción de aspectos aislados del proceso histórico. El marxismo señaló el camino para un estudio global y multilateral del proceso de aparición, desarrollo y decadencia de las formaciones económico-sociales, examinando el conjunto de todas las tendencias contradictorias y reduciéndolas a las condiciones, perfectamente determinables, de vida y de producción de las distintas clases de la sociedad, eliminando el subjetivismo y la arbitrariedad en la elección de las diversas ideas "dominantes" o en la interpretación de ellas, y poniendo al descubierto las raíces de todas las ideas sin excepción y de las diversas tendencias que se manifiestan en el estado de las fuerzas productivas materiales. Los hombres hacen su propia historia, ¿pero qué determina los móviles de estos hombres, y precisamente de las masas humanas?; ¿qué es lo que provoca los choques de ideas y las aspiraciones contradictorias?; ¿qué representa el conjunto de todos estos choques que se producen en la masa entera de las sociedades humanas?; ¿cuáles son las condiciones objetivas de producción de la vida material que crean la base de toda la actividad histórica de los hombres?; ¿cuál es la ley que rige el desenvolvimiento de estas condiciones? Marx concentró su atención en todo esto y trazó el camino para estudiar científicamente la historia como un proceso único, regido por leyes, en toda su inmensa diversidad y con su carácter contradictorio. La Lucha de ClasesTodo el mundo sabe que en cualquier sociedad las aspiraciones de una parte de sus miembros chocan abiertamente con las aspiraciones de otros, que la vida social está llena de contradicciones, que la historia nos muestra una lucha entre pueblos y sociedades, así como en su propio seno; todo el mundo sabe también que se suceden los períodos de revolución y reacción, de paz y de guerras, de estancamiento y de rápido progreso o decadencia. El marxismo nos proporciona el hilo conductor que permite descubrir una sujeción a leyes en este aparente laberinto y caos, a saber: la teoría de la lucha de clases. Sólo el estudio del conjunto de las aspiraciones de todos los miembros de una sociedad dada o de un grupo de sociedades, puede conducirnos a una determinación científica del resultado de esas aspiraciones. Ahora bien, la fuente de que brotan esas aspiraciones contradictorias son siempre las diferencias de situación y de condiciones de vida de las clases en que se divide cada sociedad. "La historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días -- dice Marx en el Manifiesto Comunista (exceptuando la historia del régimen de la comunidad primitiva, añade más tarde Engels) -- es la historia de las luchas de clases. Hombres libres y esclavos, patricios y plebeyos, señores y siervos, maestros y oficiales; en una palabra: opresores y oprimidos se enfrentaron siempre, mantuvieron una lucha constante, velada unas veces, y otras franca y abierta; lucha que terminó siempre con la trasformación revolucionaria de toda la sociedad o el hundimiento de las clases beligerantes [. . .]. La moderna sociedad burguesa, que ha salido de entre las ruinas de la sociedad feudal, no ha abolido las contradicciones de clase.Unicamente ha sustituido las viejas clases, las viejas condiciones de opresion, las viejas formas de lucha, por otras nuevas. Nuestra época, la época de la burguesía, se distingue, sin embargo, por haber simplificado las contradicciones de clase. Toda la sociedad va dividiéndose cada vez más en dos grandes campos enemigos, en dos grandes clases que se enfrentan directamente: la burguesía y el proletariado." A partir de la Gran Revolución Francesa, la historia de Europa pone de relieve en distintos países, con especial evidencia, el verdadero fondo de los acontecimientos, la lucha de clases. Y ya en la época de la restauración se destacan en Francia algunos historiadores (Thierry, Guizot, Mignet y Thiers) que, al generalizar los acontecimientos, no pudieron dejar de reconocer que la lucha de clases era la clave para la comprensión de toda la historia francesa. Y la época contemporánea, es decir, la época que señala el triunfo completo de la burguesía y de las instituciones representativas, del sufragio amplio (cuando no universal), de la prensa diaria barata que llega a las masas, etc., la época de las poderosas asociaciones obreras y patronales cada vez más vastas, etc., pone de manifiesto de un modo todavía más patente (aunque a veces en forma unilateral, "pacífica" y "constitucional") que la lucha de clases es la fuerza motriz de los acontecimientos. El siguiente pasaje del Manifiesto Comunista nos revela lo que Marx exigía de la ciencia social en cuanto al análisis objetivo de la situación de cada clase en la sociedad moderna y en relación con el examen de las condiciones de desarrollo de cada clase: "De todas las clases que hoy se enfrentan con ía burguesía, sólo el proletariado es una clase verdaderamente revolucionaria. Las demás clases van degenerando y desaparecen con el desarrollo de la gran industria; el proletariado, en cambio, es su producto más peculiar. Las capas medias -- el pequeño industrial, el pequeño comerciante, el artesano y el campesino -- , todas ellas luchan contra la burguesía para salvar de la ruina su existencia como tales capas medias. No son, pues, revolucionarias, sino conservadoras. Más todavía, son reaccionarias, ya que pretenden volver atrás la rueda de la historia. Son revolucionarias únicamente cuando tienen ante sí la perspectiva de su tránsito inminente al proletariado; defendiendo así, no sus intereses presentes, sino sus intereses futuros, cuando abandonan sus propios puntos de vista para adoptar los del proletariado". En una serie de obras históricas (véase la Bibliografía ), Marx nos ofrece brillantes y profundos ejemplos de historiografía materialista, de análisis de la situación de cada clase en particular y a veces de los diferentes grupos o capas que se manifiestan dentro de ella, mostrando palmariamente por qué y cómo "toda lucha de clases es una lucha política". El pasaje que acabamos de citar ilustra cuán intrincada es la red de relaciones sociales y fases de transición de una clase a otra, del pasado al porvenir, que Marx analiza para determinar la resultante total del desarrollo histórico.La confirmación y aplicación más profunda, más completa y detallada de la teoría de Marx es su doctrina económica.LA DOCTRINA ECONÓMICA DE MARX"Y la finalidad última de esta obra -- dice Marx en el prólogo a El Capital -- es, en efecto, descubrir la ley económica que preside el movimiento de la sociedad moderna", es decir, de la sociedad capitalista, burguesa. El estudio de las relaciones de producción de una sociedad dada, históricamente determinada, en su aparición, desarrollo y decadencia: tal es el contenido de la doctrina económica de Marx. En la sociedad capitalista impera la producción de mercancías ; por eso, el análisis de Marx empieza con el análisis de la mercancía. El ValorLa mercancía es, en primer lugar, una cosa que satisface una determinada necesidad humana y, en segundo lugar, una cosa que se cambia por otra. La utilidad de una cosa hace de ella un valor de uso. El valor de cambio (o, sencillamente el valor) es, ante todo, la relación o proporción en que se cambia cierto número de valores de uso de una clase por un determinado número de valores de uso de otra clase. La experiencia diaria nos muestra que, a través de millones y miles de millones de esos actos de intercambio, se equiparan constantemente todo género de valores de uso, aun los más diversos y menos equiparables entre sí. ¿Qué es lo que tienen de común esos diversos objetos, que constantemente son equiparados entre sí en determinado sistema de relaciones sociales? Tienen de común el que todos ellos son productos del trabajo. Al cambiar sus productos, los hombres equiparan los mas diversos tipos de trabajo. La producción de mercancías es un sistema de relaciones sociales en que los distintos productores crean diversos productos (división social del trabajo), y todos estos productos se equiparan entre sí por medio del cambio. Por lo tanto, lo que todas las mercancías encierran de común no es el trabajo concreto de una determinada rama de producción, no es un trabajo de determinado tipo, sino el trabajo humano abstracto, el trabajo humano en general. Toda la fuerza de trabajo de una sociedad dada, representada por la suma de valores de todas las mercancías, es una y la misma fuerza humana de trabajo; así lo evidencian miles de millones de actos de cambio. Por consiguiente, cada mercancía en particular no representa más que una determinada parte del tiempo de trabajo socialmente necesario. La magnitud del valor se determina por la cantidad de trabajo socialmente necesario o por el tiempo de trabajo socialmente necesario para producir cierta mercancía o cierto valor de uso. "Al equiparar unos con otros, en el cambio, sus diversos productos, lo que hacen los hombres es equiparar entre sí sus diversos trabajos como modalidades del trabajo humano. No lo saben, pero lo hacen." El valor es, como dijo un viejo economista, una relación entre dos personas; pero debió añadir simplemente: relación encubierta por una envoltura material. Sólo partiendo del sistema de relaciones sociales de producción de una formación social históricamente determinada, relaciones que se manifiestan en el fenómeno masivo del cambio, repetido miles de millones de veces, podemos comprender lo que es el valor. "Como valores, las mercancías no son más que cantidades determinadas de tiempo de trabajo coagulado." Después de analizar en detalle el doble carácter del trabajo materializado en las mercancías, Marx pasa al análisis de la forma del valor y del dinero. Con ello se propone, fundamentalmente, investigar el origen de la forma monetaria del valor, estudiar el proceso histórico de desenvolvimiento del cambio, comenzando por las operaciones sueltas y fortuitas de trueque ("forma simple, suelta o fortuita del valor", en que una cantidad de mercancía es cambiada por otra) hasta remontarse a la forma universal del valor, en que mercancías diferentes se cambian por una mercancía concreta, siempre la misma, y llegar a la forma monetaria del valor, en que la función de esta mercancía, o sea, la función de equivalente universal, la desempeña el oro. El dinero, producto supremo del desarrollo del cambio y de la producción de mercancías, disfraza y oculta el carácter social de los trabajos privados, la concatenación social existente entre los diversos productores unidos por el mercado. Marx somete a un análisis extraordinariamente minucioso las diversas funciones del dinero, debiendo advertirse, pues tiene gran importancia, que en este caso (como, en general, en todos los primeros capítulos de El Capital ) la forma abstracta de la exposición, que a veces parece puramente deductiva, recoge en realidad un gigantesco material basado en hechos sobre la historia del desarrollo de la humanidad.