Hace 40 años un par de imbéciles pisotearon la luna

Posted by Tomás Vivanco | | Posted on 16:57






Un día en el rincón del arte nuevo en Madrid escuchando al genial cantautor chileno León Canales interpretar con su guitarra el poema El Perezoso de Pablo Neruda comprendí hasta que punto puede llegar la estupidez de nuestra civilización occidental. Este poema escrito en 1957 luego del lanzamiento del Spunik por la Unión Soviética nos alerta sobre la locura de la carrera espacial y sus diabólicas consecuencias. 
Continuarán viajando cosas
de metal entre las estrellas,
subirán hombres extenuados,
violentarán al suave luna
y allí fundarán sus farmacias.

En este tiempo de uva llena
el vino comienza su vida
entre el mar y las cordilleras.
en Chile bailan las cerezas,
cantan las muchachas oscuras
y en las guitarras brilla el agua.

El sol toca todas las puertas
y hace milagros con el trigo.
El primer vino es rosado,
es dulce como un niño tierno,
el segundo vino es robusto
como la voz de una marinero.
el tercer vino es topacio,
una amapola y un incendio.

Mi casa tiene mar y tierra,
mi mujer tiene grandes ojos
color de avellana silvestre.
Cuando viene la noche el mar
se viste de blanco y de verde
y luego la luna en la espuma
sueña como novia marina.

No quiero cambiar de planeta.

Magistral poema que nos deja una moraleja aleccionadora: « no quiero cambiar de planeta » porque al parecer la tierra como tantas otras cosas es un objeto desechable y tiene fecha de caducidad. En cualquier momento hay que evacuarla y ya se están buscando otros mundos que alberguen a nuestra decadente civilización.
A nadie debe sorprender tan demenciales proyectos pues la destrucción que ha sufrido nuestro planeta en el último siglo ha sido devastadora. El capitalismo se ha ensañado sin compasión explotando los recursos naturales e imponiendo un sistema depredador que lo condena a muerte .
Sin lugar a dudas en el campeonato mundial de estupideces el primer puesto lo ocupa la llegada del hombre blanco a la luna.
¿Cómo se pueden vanagloriar de tamaña profanación ? Desde luego que el espíritu imperialista prevalece por encima de la razón, la ética o la moral. Y nosotros tan mansos y sumisos les aplaudimos sus travesuras y los consideramos nuestros héroes y supermanes. No hay más que observar como el mundo entero idiotizado por la propaganda que escupe la prensa, radio y televisión celebra el cuarenta aniversario de la llegada de esas tres ratitas a la luna.
Como si fuera poco los astrónomos, es decir, los gamonales galácticos ya han acotado el territorio estelar a su antojo autoproclamádose los descubridores de los planetas, satélites, estrellas, galaxias y constelaciones a las que han bautizado a su capricho. Incluso hasta los han registrado con títulos de propiedad y todo. Aunque parezca ciencia ficción se ha privatizado el cosmos trazadose sus fronteras igual que se hizo en el reparto del continente africano realizado en 1885 en el congreso de Berlín.
 A partir de los años sesentas la carrera espacial enfrentó a Estados Unidos y la Unión Soviética en una feroz competencia para ver quien era el primero en conquistar el espacio interestelar... Por supuesto las dos superpotencias en plena guerra fría se jugaban el honor y el prestigio. Que si los Spuniks, o los Apolos, que si los Saturnos o Soyuz. En una verdadera carrera contrareloj pugnaban por erigirse los vencedores pues el orgullo patrio estaba en juego y nadie iba a dar el brazo a torcer. Se lanzaron un sin fin de cohetes experimentales no tripulados y otros tripulados por perros,canarios gatos, monos hasta que por fin en el año 1961Yuri Gagarin, un simio ruso mujeriego y amante del vodka, logró orbitar nuestro planeta a bordo del Vostok 1 « Por aquí no veo a Dios » fue la celebre frase que pronunció el cosmonauta cuando llegó al espacio. Desde luego que no lo veía porque él se había convertido en Dios.
Los americanos tenía que superar el listón, realmente fueron humillados y necesitaban cobrarse la revancha. Ante el tremendo reto y con las espadas en alto el presidente Kennedy prometió que antes de terminar esa década los EE UU enviarían una misión tripulada a la luna. Se gastaron millonadas y millonadas de dólares en planificar tal odisea, se dilapidó una cifra inimaginable con la cual bien se hubiera pagado el presupuesto de educación y sanidad de todos los países del tercer mundo durante cinco años. Cuentan las leyendas que el viajar a nuestro satélite situado a 400.000 kilometros de distancia era uno de los sueños que obsesionaba al ser humano desde la época de las cavernas y ahora una raza superior elegida por Dios lo iba a hacer realidad.
El día 20 de julio de 1969, Neil Armstrong y Collins alunizaban en el módulo Eagle mientras Aldring se quedaba a bordo del Apolo 11 monitoreando el desembarco en el « mar de la tranquilidad ». Armstrong a las 2 :56 hora internacional fue el primero en consumar la violación « un gran paso para la humanidad » sentenció radiante el filibustero(no sabemos a que humanidad se refería pues las tres cuartas partes de los habitantes del planeta cojean que da miedo) antes de pisotear la superficie lunar con sus sucias y malolientes pezuñas. Al cabo de unos minutos le siguió su compinche Collins que cual potro desbocado dejó tras de si una estela de bilis y diarrea. Como no podía faltar en estas parodias yanquis las dos estarlettes clavaron una banderita con las barras y estrellas y bailaron al ritmo del US anthem para festejar tan magno acontecimiento. Por último colocaron una placa cuyo texto reza: « vinimos en son de paz en nombre de toda la humanidad »¡vaya cabrones ! ¡ja, ja, ja en son de paz el Séptimo de Caballería que ha sembrado de muerte y teñido de sangre los rincones más recónditos de la tierra !
 Pero lo más inquietante del caso es que algunos investigadores de reconocido prestigio aseveran que todo lo que vimos ese día a través de televisión no fue más que un producto hoollywoodiano,o sea, un montaje supervisado por el creador de 2001 la Odisea en el Espacio Mr. Stanley Kubrick
Los piratas cósmicos sin remordimiento alguno mancillaron nuestra adorable y virginal luna, la luna de los enamorados y los poetas ultrajada de esos monstruos sifilíticos y escleróticos. ¡qué asco ! La prensa mundial alabó la epopeya con titulares tales como: « ha sido la más grande hazaña después del descubrimiento de América » «la historia se dividirá en antes y después del alunizaje » « dos hombres caminan en la luna » No sé que gracia tiene caminar sobre una arenal estéril a una temperatura de 110 grados centigrados rodeados de cráteres y meteoritos. Una aventura exótica digna de las páginas de National Geographic o de la serie Star Trek ¿quizás ? . ¿Hicieron algún aporte importante al bienestar de la humanidad ? ¿ tal vez descubrieron el secreto para erradicar el hambre del planeta o para luchar contra las injusticias que padecen millones de seres que no tienen agua, ni un techo donde guarecerse y mueren como moscas por culpa de las plagas y enfermedades?
Si supieran los pobres de la tierra acostumbrados a sobrevivir con un dolar diario que estos sinverguenzas tras décadas de investigación y gastos faraónicos simplemente se fueron de safari a nuestro satélite tan sólo para traernos de souvenir un montón de piedras y arena.
Dicen que todos esos experimentos contribuirían al desarrollo de la ciencia.y la tecnología. Algunos argumentarán que gracias a los científicos de la Nasa hoy gozamos de avances tecnológicos tales como computadores, teléfonos móviles, televisón vía satélite y otros artilugios. Pero lo cierto es que las mayores investigaciones se han concentrado en perfeccionar la industria armamentística y sus infernales métodos de destrucción y muerte.
 Debemos reconocer que nuestro planeta se encuentra en uno de los momentos mas críticos de toda su existencia: las especies se extinguen, las selvas desaparecen arrasadas por los incendios y las fauces de las motosierras, los ríos no son más que desagües pestilentes, la atmósfera terrestre es irrespirable y el cambio climático irreversible. La tierra , el único sitio donde a ciencia cierta existe vida en el universo se está trasformando en un erial, en un inmundo chiquero. Nuestro planeta azul ya no es azul pues los océanos va tomando ese tono marrón viscoso que da esa mezcla de mierda y basura.
Mientras esos tres babosos boy scouts de excursión por el espacio, jugando a los exploradores y masturbándose mutuamente en el Apolo en un vano intento por calmar sus instintos básicos. Que más se puede esperar de unos caraduras herederos de Colón,Cortés, Pizarro, Morgan, Drake, Raleigh, pertenecientes a una raza imperial de ciudadanos engreidos y caprichosos que consumen a manos llenas y no les basta con cuatro autos, cinco computadores, seis televisores, diez teléfonos móviles para satisfacer sus necesidades personales. Estos bastardos nos quieren hacer creer que ésto es el progreso, los genocidas yanquis inventores de bombas atómicas y de armas tan poderosas que son capaces de borrar toda huella de vida sobre la tierra en segundos por arte de magia nos vienen con el cuento del amor y la fraternidad.
 No es de extrañarse que sucedan estas cosas pues los rasgos característicos de la civilización occidental son la megalomanía, el narcisismo, el egocentrismo y los delirios de grandeza . El llegar los primeros al Everest, al polo sur o al polo norte, el dar la vuelta al mundo en globo, en bicicleta o en burro y grabar en letras doradas sus nombres en los anales de la historia. Porque estos seres son más divinos que humanos y lo único que les interesa es ser coronados junto a los dioses del Olimpo.
Seguramente están buscando otros planetas ante la inminente debacle del nuestro. Con razón tantos jueguitos en estaciones espaciales y trasbordadores Challenguer y Discovery. Y mírenlos allí a los infelices en la estratosfera hacinados como pollos en esos cacharros aguantando ese olor a gorrinos que expelen por los sobacos. Es como vivir en un quirófano conectados a cables y mangueras alimentándose con suero, jarabes y pastillas. Nos estamos metamorfoseado en robots, en fríos autómatas carentes de sentimiento alguno cuyas funciones vitales se limitan al algebra y la geometría.
Aborrezco el futuro que ya está aquí a la vuelta de la esquina. Cada día más alienados y más esclavos de las máquinas. Dormiremos y cagaremos en la gravedad cero donde los meados y la mierda flota, haremos el amor en una probeta y nuestra única distracción serán los jueguitos del computador y la televisión digital, instalando primero un decodificador TDT, claro
No se si cometer una locura y quemarme vivo a lo bonzo frente a la White House o tirarme desde el Empire State y gritar que paren el mundo que me quiero bajar. Hemos sido poseídos por el espíritu maléfico de una civilización cuyo único fin es devorar dólares y hamburguesas. Por más exorcismos y macumbas va a ser casi imposible expulsar ese demonio que manipula nuestras conciencias.
 Yo soy un bohemio como Neruda, me gusta el vino, las mujeres y también la marihuana, si señor. Por eso me pregunto ¿dónde encontraremos un planeta como el nuestro tan bello y maravilloso ? ¿Cómo plantar un manzano en la luna, una viña en Jupiter, cómo bañarnos en un volcán marciano o hacer el amor en Ganimides metidos en un traje espacial a 1000 grados de temperatura ?
Ahora Europa y EEUU dicen que van a aunar esfuerzos para enviar nuevamente una expedicion a la Luna antes del 2020 y estudiar la posibilidad de conquistar Marte lo antes posible. Es una promesa que ha hecho Black Berry Obama para emular a su predecesor. Ambos viajecitos nos van a salir por una cifra, nunca mejor dicho, astronómica. Se buscan patrocinadores y firmas interesadas en esta magna empresa porque la recesión aprieta de lo lindo. No se como les van a explicar a los millones de parados y empresarios en quiebra que se van otra vez de week end a la Luna y si la jugada sale bien de hollydays a Marte. Menos mal que compartiremos los gastos aunque en estos tiempos de crisis el proyecto no tiene muchas esperanzas de cuajar. No obstante China amenaza con enviar una misión en los próximos años a la luna, la India no se queda atrás, incluso hasta Brasil ya ha lanzado algunos cohetitos al espacio y en el colmo Colombia quiere construir un centro espacial.
Está demostrado que la idiotez se contagia peor que la gripe porcina. Es imperdonable que se continue esta carrera a ninguna parte a la que nos arrastran estos extravagantes diosesillos que se creen el ombligo del universo cuando no son más que el culo del mundo.